1. No más Juicios

    Considero, (y siento), que las personas no deberían juzgar ni juzgarse frente a ningún ideal o carácter especifico. No existe ningún criterio el cual dé orden a un juicio, no creo que alguien tenga derechos a decir o definir qué es determinado o no, a pesar de que muchas veces, voluntaria o involuntariamente, caemos ante esa práctica.

    Creo, (y siento), que el hecho de que las personas se juzguen a sí mismos, como si existiera una especie de criterio divino que tiene que ver, justamente, con figuras intimidantes y/o referentes, como si eso fuese lo que queremos ser, interrumpe toda fuerza vital y manifiesta un total desagarro con nuestros valores propios; similar al efecto que causa pensar que las pirámides fueron construidas por alienígenas, en vez de valorar el poder de pensamiento entre los egipcios.

    La fuerza vital y la voluntad de poder, están ahí para cualquier persona y en cualquier momento, sin embargo, debemos prepararnos para no juzgar y así abrirnos a lo que venga a través de esa fuerza. Evidentemente, no juzgar esa fuerza y estar en armonía sin esperar nada a cambio, sólo dejar que el universo y la naturaleza se expresen a través de uno.

    El ser humano, como unidad, figura y persona, no es el punto de origen de las cosas, incluso no es importante. La forma o nombre no es el principal ente creador de las cosas. Lo que crea, es la naturaleza y cómo ésta influye en el pensamiento. Desde la biología, y por la influencia de los cambios agresivos de las células, se estimula la estructura compleja de nuestro ser interno, ese complemento entre el alma y el sistema nervioso. La fuerza se manifiesta en el subconsciente o el inconsciente, y  esto permite que “la entidad” fluya junto con el tiempo y el espacio, y no frente ni detrás de ellos.

    Tampoco creo que sea válido que las personas se juzguen mientras estén realizando algo, esto te sitúa automáticamente en un momento posterior y bloquea la energía vital, es como arrepentirse de una situación anterior y esto no tiene sentido.

    En la música, uno recibe vibraciones constantes que hacen de un intérprete un instrumento en pos de una respuesta, esto causa que “el momento” no exista, es una respuesta innata al movimiento e incluso causa que dos o más personas piensen lo mismo simultáneamente.

    A veces, abrir nuestras percepciones más profundas y el no juzgar requiere años, pero no hay nada absoluto que limite ese proceso, más allá de dedicarle interés al desarrollo de las dudas filosóficas de todo concepto. Como el ejercicio de cómo explicarle a una persona sorda o ciega como suena o se ve un elemento sin uso de palabras. 

     

  2.  


  3. En las ágoras de una antigua civilización, un teatro de tragedias demasiado digno para la clemencia. No pido solvencia ni menos consideración, sólo busco inmortalizar un acto de pura y solida pasión con una leve armadura como mecanismo de defensa.
    — 

    Yo - (Párrafo final de “Mecanismos de Defensa”)

    (http://facorday.tumblr.com/post/7572092076/mecanismos-de-defensa)

     


  4. El Miedo a la Muerte

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    La idea y contemplación del tiempo, sin duda, está ligada al temor al envejecimiento donde la idea de una muerte prominente genera un estado muy peculiar. La interrogante acerca de la muerte, surge muchas veces de manera inconsciente o desde la fantasía y otras de la realidad. La muerte se hace presente y toma un importante espacio en el sistema de alarma llamado “miedo”, ahora nos preguntamos por nuestra propia muerte - ¿Estará cerca?

    Además de angustiante, la idea de una muerte, nos embarga a más preguntas: enfermedades o muerte de familiares, amigos, mascotas, etc. Más miedo al saco y más compromiso con la realidad; el miedo nos conecta a sus reglas y nos aborda a un duelo imaginario. 

    Es imposible vivir o imaginarse una muerte propia, ya que, no hay registros en el inconsciente ni mucho menos en nuestra conciencia empírica. La interrogante es nuestro único escarmiento certero sobre el “morir”, posiblemente, a través de un leve conocimiento sobre la idea de la muerte y especialmente la muerte de seres vivos en nuestro contexto. 

    Lamentablemente, la idea de una muerte ocasiona temores desde dos perspectivas: en relación al acto propiamente tal o el ¿cómo voy a morir? y la soberbia pregunta sobre el “limbo” o vida después de ella. En lo que a “morir concierne”, el simple hecho de pensar cómo vamos a morir nos embarga en terror; la angustia y la duda, son dos experiencias extremas y sorprendentemente dolorosas.

    Saber sufrir es poco; sensaciones de posibles sufrimientos y en especial de extrema soledad y desamparo nos elevan y siguen elevando en miedos. Es muy común, en contextos dispares, ver a prisioneros, esclavos, mujeres y niños que se han destacados como maestros en el arte de sufrir. Pero sucumbir ante los ataques de la angustia íntima y de la duda turbadora, cuando se causa un gran dolor y se oye el grito desesperado, es siniestro. 

    “El hombre superior se distingue del inferior por la intrepidez con que provoca la desgracia” (Friedrich Nietzsche).

    Nietzsche menciona mucho al Súper Hombre (Übermensch), quién vitalmente se define como alguien que va sobre lo bueno y malo, zanjando entre lo normal y anormal, resolviendo que es lo justo e incorrecto.

    La persona capaz de sobrellevar un análisis justo de valores, creando una voluntad de poder propia, será quien cree un perfecto resguardo ante ese miedo. Ese ser mecanizado tomará en cuenta que establecer esa conexión es precisamente un cable a tierra o un aterrizaje forzoso hacia una realidad paralela a la acostumbrada por el régimen mundano del miedo. 

    El régimen mundano, nos obliga a maniobrarnos por el patrón del miedo para así volver a caer en lo mismo, y aún así, someter a la semilla al comportamiento del resto de la sociedad: por ejemplo a no “atreverse” y finalmente a “morir por ese miedo”. Ese otro, que logre, aprenda y entienda que amar la intensidad de la vida: la alegría, el entusiasmo, la salud, la sexualidad, la belleza corporal y espiritual, podrá ser generoso con la muestra enérgica que ella le ofrece; como creador y dueño de sí mismo, de la riqueza de su propia voluntad de poder y su preciada libertad ante el miedo.

    Tenemos al Amor como frente al miedo. Aldous Huxley ensayista y poeta Inglés escribió: “El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no solo al amor, el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma” (Aldous Huxley).

    La cobardía por otro lado, también priva en muchas oportunidades al amor. La cobardía viene de no amar o de no amar bien, que es básicamente lo mismo.


    ¿Han tenido sexo con una verdadera gran pareja, donde el nivel de pasión los incita a perder todos los miedos (incluso a la muerte), al menos, en ese momento?

    El ser que ama con suficiente pasión deberá apartar a la muerte de su mente, enfrentarla cara a cara como un ser valiente y veraz para, sólo así, volver a hacer el amor de verdad. Creo que el amor real y verdadero crea una especie de tregua con la muerte… Piénsenlo.

    Una sensación inefable me hablaba de lo siguiente: “La vida es bastante mediocre como para que el amor también lo sea” (Cita pendiente).

    Después de analizar la cuota, descubrí que pocas palabras llevan un gran acierto. Entiendo que no debemos esperar la solución externa de los miedos, menos ayudar a superarlos, ni mucho menos ocultarlos; el miedo es una responsabilidad, a veces, tan personal que es imposible romper el muro ajeno. Cuando existe la corazonada de un temor prominente, el miedo se proyecta y termina por fulminar el amor por la intensidad de la vida, obviando además que la vida puede, fácilmente, permitir y ofrecer experiencias mucho más beneficiosas incluso a la vuelta de la esquina.

    Algunos valoran la voluntad de su poder, otros mueren ante el miedo; unos… siguen a la espera.

     


  5. Perdón y Gracias

     


  6. Fricción Psicoemocional. Los animales y el orgullo humano

    No quiero sonar totalitario al plantear que los animales carecen de razonamiento o conciencia; el punto no será este. Lo que si aseguraré, es la falta de agonía emocional que ellos no poseen.

    La falta de razonamiento será negativa, como fácilmente se podría creer, o es levemente positiva?… El motivo principal de este pequeño ensayo, es desenmascarar la mala intensión humana y enfrentarla a algunas actitudes animales.

    Algo positivo en los animales, es que no sufren de las emociones o defectos humanos. Entendemos que si pueden percibir; en sentido figurado este es su sistema emocional donde nuestras percepciones pasan a ser sus emociones (Emoción Instintiva). Muchos humanos pierden y dejan de razonar emocionalmente, al escudarse en mecanismos de defensas (completamente ofensivos) pasando a tomar una posición instintiva, aún dejando de lado la maravillosa herramienta de la razón (situación completamente estulta, mal que mal la razón es una gran herramienta), pero ¿No es valorable saber que los animales no sufren del orgullo, envidia, rencor, desconfianza, egoísmo? Por nombrar sólo algunas de las peores reacciones humanas.

    En los humanos esto, definitivamente, es estrago de un mal uso de la razón, de un mal conocimiento, de alguna fricción psico-emocional… en fin. Pretendo seguir desarrollando esta idea, con el fin de crear cierta conciencia. No sé, tal vez alguien lea esto y piense de alguna manera, por ejemplo, que los humanos somos muy orgullosos para reconocer la importancia de las emociones, de la razón.

    A veces somos muy “vulnerables” y a ellos no les gusta!

     


  7. Economía del socorro (Por amor al Arte)

    “Puede ser considerado un buen ciudadano (sólo aquel) si no está dispuesto a consumir todo lo que la economía necesita de él”


    Economía del socorro

    El sistema capitalista requiere de hombres insensibles dispuestos a renunciar cada vez más a toda tentación de autodeterminarse. No importa que esta renuncia sea consciente o inconsciente, porque al sistema no le importa que sus herramientas los formen como inocentes presumidos o neuróticos miserables, con tal de que cubran sus necesidades, en conjunto, con las del sistema; donde finalmente el hombre intrínsecamente será presa de aquel movimiento.


    De la pasividad social a la opresión del individuo

    Ninguna sociedad permite formas de cultura que no sirvan para someter a los individuos capaces de enfrentarse a dicha sociedad. La opresión ha existido desde que conocemos la historia del hombre, las formas y las motivaciones de esta opresión han cambiado, aunque nos hemos liberado, ya de muchas de ellas (la esclavitud, la patria potestad absoluta, mitos y leyendas, etc.) También es innegable que han aparecido entidades de opresión no conocidas anteriormente en la historia (los medios y “juguetes” electrónicos de comunicación, las redes sociales y todo lo que induce a la dependencia de ello)


    La evolución de la pasividad

    El arte como forma de control social, dirigido a la parte emotiva del hombre, puede servir para exaltar o tranquilizar las pasiones. El arte perfecciona y difunde también los símbolos sociales y los mitos de las clases dirigentes. La literatura puede crear personajes o ideas modelo que ejerzan sobre los individuos de una nación una influencia tan irresistible como la de los demonios de Lovecraft, pasando de esta manera, a formar parte de lo que se ha llamado “el carácter y/o personalidad de un pueblo”. Pero el desarrollo moderno de la tecnología, al dirigirse regularmente  a todos nuestros sentidos a través de la radio, la televisión, los discos reproducidos públicamente a toda raja, etc. producen una nueva forma de control determinada por su intensión totalitaria de abarcar el todo, sin dejar escapatoria para una auténtica manifestación libre y espontánea.


    Dramatizando (tal vez un poco), podríamos decir que, dado que unos mensajes puedan ocultar otros, unos sonidos hacer falsete de otros, unos pensamientos entorpecer el desarrollo de otros, etc. al recibir cada día la noticia de lo que otros han pensado, contado, visto y oído por nosotros, de lo que otros han hecho por nosotros, de lo que otros se han divertido por nosotros y hasta de cómo debemos pensar, cantar, ver, actuar y sentir, en otras palabras vivir, para poder ser como los otros (entidad ya etérea) y así ser valorados por el mundo, convierte nuestra existencia en una auténtica fiesta del no pensar, no ver, no oír, no actuar no divertirse, y en definitiva no vivir.


    Por estas razones, hoy más que nunca hay que volver a pensar en el enfrentamiento del arte con la vida mundana, para sólo así, activar la conexión sensible (lo humanitario de la vida) y demostrar que los artefactos del espíritu se enfrentan también al condicionamiento de la industria cultural, que jamás nunca (nunca jamás) deben ser considerados como mercancías.

     

  8. … Sembrando conciencia trascendente a través de exploraciones transmedia

     


  9. pop-porn preguntó: Entonces, describe "felicidad" para ti

    Hola!

    Primero, gracias por leer. Segundo, no te conozco y con mayor razón me importa responder tus dudas sobre mi. Respecto a la felicidad, te empiezo a responder con una pregunta: ¿Podrías decirme dónde está escrito, algún tratado oficial que casi rija como ley a la felicidad, o al amor y la vida incluso…??? Como bien piensas (porque lo sé), la interpretación de felicidad es personal. Para mi, es momentánea, esporádica y tampoco es estable. No tengo una idea objetiva de qué es felicidad y cómo se manifiesta en el cerebro, más que las reacciones (típicas) de algunas sensaciones que provocan ciertos estímulos psicológicos; sólo podría pensar en una solución para esta duda… cuando muera te diré cual y cuando fue el momento más plácido de mi vida donde me sentí (de seguro entre otras cosas) más vital, pleno y seguro… he ahí mi momento de felicidad! Y respecto a lo escrito, tal vez no sé lo que quiero, pero estoy seguro y sé lo que no quiero.

    Saludos!

     


  10. Tengo una constante duda respecto a la felicidad en relación al dinero, materialismo, inmoralidad, superficialidad, banalidad, fama, ejemplificando al mítico lema del rock de manera tan vacía como un “sexo, drogas y rock and roll”, agresividad, violencia, cinismo, hipocresía, como generalmente se le conoce… Si eso es así, estoy seguro que no quiero ser “feliz”!
    — Yo
     


  11. Reflexión Inesperada. Mi verdad… tu verdad

    Lo divino ha sido fuente de alegrías, de reflexiones éticas, de experiencias estéticas y de felicidad íntima, a la vez que de experiencias espirituales transformadoras del sentir y el hacer que amplían su visión de su dignidad humana en la autonomía reflexiva y de acción que su condición de seres biológico-culturales amorosos trae consigo.  Es sólo cuando nos sumergimos en los fanatismos y fundamentalismos con los que buscamos obligar a otros a que se sometan a nuestras preferencias políticas, místicas o religiosas, que generamos el convivir de discriminación y exclusión que origina y conserva el dolor y sufrimiento que surge cuando se niega a las personas la autonomía reflexiva y de acción propia de su vivir humano ético-social como seres biológico-culturales.

    Los fanatismos y fundamentalismos niegan la experiencia de lo divino al subordinar los sentires y haceres del vivir y convivir a los designios de la vanidad y la ambición.  ¿Pudiera ser de otra manera? La experiencia espiritual como experiencia de ampliación de la consciencia de pertenencia en un ámbito más amplio de existencia que el vivir cotidiano que sólo el ver del amar muestra, es siempre una experiencia ética, y como tal no genera conflicto desde si misma.

    Es sólo cuando no respetamos la experiencia de otro, y queremos imponer la nuestra sin reflexionar sobre el convivir que queremos convivir, que aparece el tema de la verdad, y con ella la sutil negación discriminadora cuando decimos, “esa es tu verdad, mi verdad es otra”.  ¿Cómo será?

    Humberto Maturana Romesín

     


  12. John Frusciante - After the Ending

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    Después del Final

    El dolor corre a través de la vida
    El placer está al otro lado
    El miedo, dicen algunos, nos da largas vidas
    Llévanos a donde conducimos
    El tiempo pronto nacerá 
    Comenzando en el amanecer
    Y el mundo se está moviendo hacia
    cosas como los opuestos y las guerras
    Y uno sabe escuchar el canto de los pájaros
    No había nada hasta el principio
    Y el agua de mis ojos
    Es porque me importa quién muere
    Aunque la muerte es la transformación
    No hay nada después del final
    Todo es eterno
    La nada no existe
    Ninguna cosa se ha vuelto en nada
    Y nunca nada se ha vuelto en algo
    Lo que siempre ha sido y siempre será.

     


  13. El arte es la proyección de nuestras ideas y la transfiguración de la realidad. Que las técnicas las nombren los críticos y las analicen los snobs.
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  14. ¿Es posible que las entidades que aparecen en los viajes enteógenos sean los reguladores de la realidad que experimentamos, a todo esplendor y truco, probándonos para ver si somos merecedores de ver a través del “Ojo de Dios”?
     

  15. La burguesía “escondidita” en las billeteras más idealistas!

     
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