1. (1 paréntesis en la eternidad)

     


  2. Actividad Onírica

    Acceder y utilizar el material onírico es un trabajo concienzudo. El método más efectivo es apuntar los sueños justo después de levantarse, o dibujar las imágenes que perduren después. Deberían dedicarse algunos minutos a esto después de cada periodo de sueño, para que se le permita a la mente un periodo de ensoñación o autismo en el que las imágenes oníricas puedan proyectarse.  

    En lo que se refiere a la interpretación, se recomiendan dos formas de actuar. Cada sueño debería ser examinado en el momento de ser apuntado, ya que los sucesos recientes podrían

    a) Ser el contexto del sueño.

    b) Presentar un problema que el sueño intenta resolver.

    c) Presentar un problema moral o ético que el sueño busca solucionar.


    Después de algunas semanas, el registro de sueños al completo debería ser estudiado para buscar temas recurrentes. Las interpretaciones más tempranas podrían dar la clave para entender los temas de la actividad onírica. Durante este proceso quizá se quiera estudiar la psicología de los sueños, pero se debería ser bien
    consciente de que uno mismo es la única autoridad a la hora de interpretarlos.

     


  3. Abstención Pro-Voluntad

    Hay muchas formas en las que la voluntad puede ser confundida, pero la principal de estas es vivir la voluntad de otro para obtener aprobación; esto es, que las acciones sigan un curso aprobado por un individuo o por la sociedad al completo. La palabra ‘abstenerse’
    sugiere un curso de acción incompatible con el ego. La abstención es una función de la voluntad, cuya función es ‘ir’ tal como la función del ego es ‘ser’. El ser del ego surge de la ilusión de que puede afectar por
    interferencia alguna cosa. Quien aplica sobre sí la voluntad sabe que esto no es cierto, y se abstiene de ciertos caminos en su acción para que se lleve a cabo su voluntad. Esto se consigue a través de la vigilancia constante.

     


  4. Compatibilidad Mágica

    Trabajar con un grupo de colegas de ideas parecidas aumenta la disponibilidad de ideas y actividades, y el juego entre las distintas personalidades aporta un gran valor. Ha de tenerse cuidado al elegir a tales personas, respecto a su compatibilidad y el que se pueda confiar en ellas. A pesar de las apariencias externas, este no es un juego ordinario. Cada miembro de un grupo mágico no es sólo responsable de sí mismo. Es responsable también del resto, pero pocos son capaces de este tipo de responsabilidad.

     


  5. La Psicología y la Magia(K)

    La psicología y la magia(k) van sin duda de la mano, complementando la una a la otra, aunque hay diferencias. La más importante es que la psicología es el estudio de las funciones normales de la mente y su
    parte práctica consiste en la corrección de disfunciones, devolviendo al individuo al estado que se considera normal. La magia(k) es el estudio de funciones para/supernormales y su parte práctica consiste en la
    movilización de la capacidad del individuo, utilizando el estado normal como punto de partida.

     


  6. Reflex

    Antes la publicidad se formaba a partir de los deseos de la gente. Ahora es la gente que se está formando de acuerdo a los deseos de la publicidad.

     


  7. Reflex

    No soy nadie para enseñar, es por eso que en esto me incluiré… Debemos aprender, como seres humanos, a simplemente dejar los juicios de lado. Por bueno, malo, correcto, incorrecto, cómodo, incómodo, etc. Recordar que no existe una manera, una forma, sino un “por qué”. Siempre respetando el “cómo”, debemos potenciar y jamás olvidar el “por qué”, constantemente. Todos somos iguales, la única diferencia frente a la igualdad es la interpretación de nuestra propia realidad… La individualidad en la relación con nuestro entorno. La primera injusticia, es juzgar al otro por como éste sea. Que no prevalezca el adjetivo.

     

  8. Magus

     

  9.  


  10. Memoria inquebrantable del amor libre y eterno que poco tradicionalmente es alegre a la inexactitud

     


  11. No más Juicios

    Considero, (y siento), que las personas no deberían juzgar ni juzgarse frente a ningún ideal o carácter especifico. No existe ningún criterio el cual dé orden a un juicio, no creo que alguien tenga derechos a decir o definir qué es determinado o no, a pesar de que muchas veces, voluntaria o involuntariamente, caemos ante esa práctica.

    Creo, (y siento), que el hecho de que las personas se juzguen a sí mismos, como si existiera una especie de criterio divino que tiene que ver, justamente, con figuras intimidantes y/o referentes, como si eso fuese lo que queremos ser, interrumpe toda fuerza vital y manifiesta un total desagarro con nuestros valores propios; similar al efecto que causa pensar que las pirámides fueron construidas por alienígenas, en vez de valorar el poder de pensamiento entre los egipcios.

    La fuerza vital y la voluntad de poder, están ahí para cualquier persona y en cualquier momento, sin embargo, debemos prepararnos para no juzgar y así abrirnos a lo que venga a través de esa fuerza. Evidentemente, no juzgar esa fuerza y estar en armonía sin esperar nada a cambio, sólo dejar que el universo y la naturaleza se expresen a través de uno.

    El ser humano, como unidad, figura y persona, no es el punto de origen de las cosas, incluso no es importante. La forma o nombre no es el principal ente creador de las cosas. Lo que crea, es la naturaleza y cómo ésta influye en el pensamiento. Desde la biología, y por la influencia de los cambios agresivos de las células, se estimula la estructura compleja de nuestro ser interno, ese complemento entre el alma y el sistema nervioso. La fuerza se manifiesta en el subconsciente o el inconsciente, y  esto permite que “la entidad” fluya junto con el tiempo y el espacio, y no frente ni detrás de ellos.

    Tampoco creo que sea válido que las personas se juzguen mientras estén realizando algo, esto te sitúa automáticamente en un momento posterior y bloquea la energía vital, es como arrepentirse de una situación anterior y esto no tiene sentido.

    En la música, uno recibe vibraciones constantes que hacen de un intérprete un instrumento en pos de una respuesta, esto causa que “el momento” no exista, es una respuesta innata al movimiento e incluso causa que dos o más personas piensen lo mismo simultáneamente.

    A veces, abrir nuestras percepciones más profundas y el no juzgar requiere años, pero no hay nada absoluto que limite ese proceso, más allá de dedicarle interés al desarrollo de las dudas filosóficas de todo concepto. Como el ejercicio de cómo explicarle a una persona sorda o ciega como suena o se ve un elemento sin uso de palabras. 

     

  12.  


  13. En las ágoras de una antigua civilización, un teatro de tragedias demasiado digno para la clemencia. No pido solvencia ni menos consideración, sólo busco inmortalizar un acto de pura y solida pasión con una leve armadura como mecanismo de defensa.
    — 

    Yo - (Párrafo final de “Mecanismos de Defensa”)

    (http://facorday.tumblr.com/post/7572092076/mecanismos-de-defensa)

     


  14. El Miedo a la Muerte

    image


    La idea y contemplación del tiempo, sin duda, está ligada al temor al envejecimiento donde la idea de una muerte prominente genera un estado muy peculiar. La interrogante acerca de la muerte, surge muchas veces de manera inconsciente o desde la fantasía y otras de la realidad. La muerte se hace presente y toma un importante espacio en el sistema de alarma llamado “miedo”, ahora nos preguntamos por nuestra propia muerte - ¿Estará cerca?

    Además de angustiante, la idea de una muerte, nos embarga a más preguntas: enfermedades o muerte de familiares, amigos, mascotas, etc. Más miedo al saco y más compromiso con la realidad; el miedo nos conecta a sus reglas y nos aborda a un duelo imaginario. 

    Es imposible vivir o imaginarse una muerte propia, ya que, no hay registros en el inconsciente ni mucho menos en nuestra conciencia empírica. La interrogante es nuestro único escarmiento certero sobre el “morir”, posiblemente, a través de un leve conocimiento sobre la idea de la muerte y especialmente la muerte de seres vivos en nuestro contexto. 

    Lamentablemente, la idea de una muerte ocasiona temores desde dos perspectivas: en relación al acto propiamente tal o el ¿cómo voy a morir? y la soberbia pregunta sobre el “limbo” o vida después de ella. En lo que a “morir concierne”, el simple hecho de pensar cómo vamos a morir nos embarga en terror; la angustia y la duda, son dos experiencias extremas y sorprendentemente dolorosas.

    Saber sufrir es poco; sensaciones de posibles sufrimientos y en especial de extrema soledad y desamparo nos elevan y siguen elevando en miedos. Es muy común, en contextos dispares, ver a prisioneros, esclavos, mujeres y niños que se han destacados como maestros en el arte de sufrir. Pero sucumbir ante los ataques de la angustia íntima y de la duda turbadora, cuando se causa un gran dolor y se oye el grito desesperado, es siniestro. 

    “El hombre superior se distingue del inferior por la intrepidez con que provoca la desgracia” (Friedrich Nietzsche).

    Nietzsche menciona mucho al Súper Hombre (Übermensch), quién vitalmente se define como alguien que va sobre lo bueno y malo, zanjando entre lo normal y anormal, resolviendo que es lo justo e incorrecto.

    La persona capaz de sobrellevar un análisis justo de valores, creando una voluntad de poder propia, será quien cree un perfecto resguardo ante ese miedo. Ese ser mecanizado tomará en cuenta que establecer esa conexión es precisamente un cable a tierra o un aterrizaje forzoso hacia una realidad paralela a la acostumbrada por el régimen mundano del miedo. 

    El régimen mundano, nos obliga a maniobrarnos por el patrón del miedo para así volver a caer en lo mismo, y aún así, someter a la semilla al comportamiento del resto de la sociedad: por ejemplo a no “atreverse” y finalmente a “morir por ese miedo”. Ese otro, que logre, aprenda y entienda que amar la intensidad de la vida: la alegría, el entusiasmo, la salud, la sexualidad, la belleza corporal y espiritual, podrá ser generoso con la muestra enérgica que ella le ofrece; como creador y dueño de sí mismo, de la riqueza de su propia voluntad de poder y su preciada libertad ante el miedo.

    Tenemos al Amor como frente al miedo. Aldous Huxley ensayista y poeta Inglés escribió: “El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no solo al amor, el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma” (Aldous Huxley).

    La cobardía por otro lado, también priva en muchas oportunidades al amor. La cobardía viene de no amar o de no amar bien, que es básicamente lo mismo.


    ¿Han tenido sexo con una verdadera gran pareja, donde el nivel de pasión los incita a perder todos los miedos (incluso a la muerte), al menos, en ese momento?

    El ser que ama con suficiente pasión deberá apartar a la muerte de su mente, enfrentarla cara a cara como un ser valiente y veraz para, sólo así, volver a hacer el amor de verdad. Creo que el amor real y verdadero crea una especie de tregua con la muerte… Piénsenlo.

    Una sensación inefable me hablaba de lo siguiente: “La vida es bastante mediocre como para que el amor también lo sea” (Cita pendiente).

    Después de analizar la cuota, descubrí que pocas palabras llevan un gran acierto. Entiendo que no debemos esperar la solución externa de los miedos, menos ayudar a superarlos, ni mucho menos ocultarlos; el miedo es una responsabilidad, a veces, tan personal que es imposible romper el muro ajeno. Cuando existe la corazonada de un temor prominente, el miedo se proyecta y termina por fulminar el amor por la intensidad de la vida, obviando además que la vida puede, fácilmente, permitir y ofrecer experiencias mucho más beneficiosas incluso a la vuelta de la esquina.

    Algunos valoran la voluntad de su poder, otros mueren ante el miedo; unos… siguen a la espera.

     


  15. Perdón y Gracias

     
contador de visitas
contador visitas